Reseña - Celda 211

cartel

Poco tenía que hacer yo este Viernes, pero estaba claro que iba a haber sesión de cine en Kinépolis (Lugar que me gusta mucho, y tiene mi preferencia a la hora de ir a la pantalla grande, por mucho que diga la gente hoy en día)

La primera opción fue Paranormal Activity, pero me di cuenta que no se podía repetir la fórmula de la Bruja de Blair una vez más sin liarla. El trailer no me causó ningún impacto, y definitivamente deseché esa opción en favor de Spanish Movie, la cuál convencía a un par de amigos para gastarse el dinero en ella. Yo desde luego, en cuanto vi el trailer, casi me echo a llorar… Quizás lo único que me llamó la atención fue Leslie Nielsen y Alexandra Jiménez, aquella exuberante África en Los Serrano, la serie de Telecinco.

Pero, ¡oh!, llevaba oyendo varios días sobre Celda 211, española también, de Daniel Monzón. “Está muy bien, de lo mejorcito del cine español” clamaba la crítica. Pero yo sinceramente, la crítica y el cine español me los paso por lo que empieza por efe. Aún así, decidí darle una oportunidad, porque desde que vi la serie Prison Break, el tema de las cárceles me llama mucho la atención, y no precisamente por las historias de pastillas de jabones.

Celda 211 lo tiene todo. Duración perfecta para una película de su estilo, tensión, emoción, guiños, buen humor y amargura. Actuaciones inmejorables de Luis Tosar y Alberto Ammann. Buena fotografía y dirección, y una dosis de filosofía de las costumbres relativa.

El día en que comienza a trabajar en su nuevo destino como funcionario de prisiones, Juan se ve atrapado en un motín carcelario. Haciéndose pasar por un preso más, luchará para salvar su vida e intentar dar fin a la revuelta. El joven tendrá que jugársela a base de astucia, mentiras y riesgo, sin saber todavía qué paradójica encerrona le ha preparado el destino…

Esa es la sinopsis en FilmAffinity. Es acertada, pero creo que se va de la lengua con lo de la encerrona. En cualquier caso, los diez primeros minutos (Sin contar los primeros diez en los que se muestran las colaboraciones de comunidades autónomas y emisoras de televisión, de forma exagerada) no me gustaron. Un tío rajándose las venas que no sabes quién es (Y que no pinta mucho, por no decir nada), haciendo que la gente de las butacas pegue comentarios de insensibilidad y asco a tu alrededor, y no puedas evitar mirar a tu ombligo y llevarte una mano a la frente. Luego viene el protagonista, Juan Oliver, al cuál sus dos nuevos compis carceleros le están enseñando de que va la movida. Muy Prison Break o Shawshank Redemption (De mis pelis favoritas), pero para mi gusto más realista, con cierto tufillo español por todas partes, sí, pero bastante conseguido y agradable, desde luego. Nos enteramos de que es su día previo al trabajo de celador que empezará al día siguiente, y que está ahí para enterarse cómo funcionan las cosas, y de paso causar buena impresión, dejando a su joven y embarazada mujer sola en casa (Atención a la importancia de este personaje tanto para la evolución del protagonista como para la trama del guión. Os aseguro que empatizaréis)

Por cuatro tonterías del destino, una cosa lleva a la otra, y el preso más malo malísimo (Luis Tosar), que de hecho es llamado Malamadre, y no sabemos si es su apellido o si se lo ha ganado, la lía parda, pilla a un guarda por el cuello, y organiza un motín de tres pares de narices. Nuestro pobre protagonista está siendo atendido porque se le ha caído un cacho del techo a la cabeza por mala suerte del destino, pero como los presos están armándola, sus nuevos compañeros salen pitando y le dejan tirado inconsciente. Cuando un increíble Luis Zahera, el mejor yonqui que he visto en una pantalla, después del Moñas, le despierta de un par de guantazos, empieza la película. Nuestro amigo se tiene que hacer pasar por preso, porque si no está jodido, si me permitís la expresión. Si os gustó The Departed, de Scorsese, con ésta también vais a temblar.

He de decir que argumentalmente, es inigualable a otras películas del género. Creíble, muy conseguida (Quizás algo surrealista lo de los geos y los negociadores del gobierno, que suenan más a thriller americano), y muy bonita. A mí me llegó a emocionar, y estoy seguro de que no fui el único bobito.

No vas a mirar el reloj en ningún momento, se te va a hacer corta. Vas a simpatizar con el protagonista, con los más malos, y vas a replantearte la moralidad de muchos individuos. Saldrás del cine queriendo más, con muy buen gusto de boca, y sabiendo que has gastado bien tus euros. Y todo con una película paisana, ¡ambientada en Zamora!

Pros—>Muy entretenida, muy sólida, muy bien realizada y muy buen sabor de boca. A los diez minutos estás agarrado a la butaca, y vas a apretar los reposabrazos y a abrir mucho los ojos a lo largo de los ciento diez minutos que dura. Increíble Luis Tosar (De verdad, de premio), y genial la evolución del personaje del desconocido Alberto Amman.

Contras—>Como ya he dicho antes, tufillos a montaje español con cosillas de cine americano, y a otros dramas carcelarios, véase Prison Break. Algunos guiños a los tópicos de la cárcel son demasiado obvios. A pesar de la buena realización del guión, tiene alguna cosilla cogida con alfileres.

Veredicto–> 4.55